Como eliminar termitas

Las termitas (Isoptera), también llamadas a veces hormigas blancas por su lejano parecido con ellas, son insectos que pueden resultar muy molestos para el ser humano.

Pueden anidar encima de los árboles, en grandes termiteros sobre el suelo (las llamadas “catedrales”) o pueden ser termitas subterráneas; las especies de la Península Ibérica son de este último tipo.

Son fotofóbicas, por lo que sólo saldrán a la superficie por estricta necesidad. Además, mantienen siempre la colonia a una humedad mínima del 50 % para sobrevivir.

Son insectos xilófagos: se alimentan de celulosa, principalmente madera y también otros restos que puedan encontrar. Nada las detiene para llegar hasta las fuentes de alimento: si es preciso, son capaces de atravesar un bloque de hormigón aprovechando las juntas para cruzar un muro aparentemente inexpugnable o debilitándolo con una galería que lo sobrepasa sin mayor problema.

Termitas, ¿cómo viven?

Como las abejas o las hormigas, las termitas son insectos sociales y viven en colonias con diferentes clases y ocupaciones.

El termitero se esconde bajo tierra, a menudo a 20 o 40 metros de distancia del sitio donde notamos su presencia. En él pueden vivir en armonía entre cien y varios millones de ejemplares, pero son lo bastante pequeños como para pasar muchas veces desapercibidos.

Las termitas son ciegas y no tienen alas en el caso de las obreras, y además éstas se ocupan de hacer todo el trabajo (buscar la comida para todos y, con ello, causar los destrozos), cuentan con soldados para defenderse de sus enemigos (sobre todo las hormigas), y una o varias parejas de rey y reina, que se encargan de la reproducción. Ocasionalmente está presente otra casta, la de los pseudoergados, que puede adoptar cualquiera de los otros roles según la demanda.

Las colonias de termitas están alimentándose permanentemente.

Una sola termita puede devorar 5 gramos de madera al día. Es una cantidad pequeña, pero que sumando la cantidad de tiempo que puede pasar hasta que son detectadas, fácilmente se convierte en enorme.

Para alimentarse, las termitas obreras construyen túneles en la superficie y galerías subterráneas para llegar hasta la madera y demás alimentos, atrayendo a otras compañeras con secreciones si necesitan refuerzos.

Nidos de termitas

Termitas, ¿cómo se reproducen?

Tras pasar por la fase vital de larva y ninfa, las termitas se especializan en soldado, obrera o reina/rey suplementario, los cuales se encargarán de continuar con la colonia cuando los reyes titulares la abandonan.

Al alcanzar la madurez total, las termitas desarrollan alas y abandonan la colonia para iniciar el “vuelo nupcial” y formar otra nueva en un lugar adecuado. Allí excavarán una habitación amplia y se aparearán, quedándose allí para siempre.

Una termita reina alcanza una esperanza de vida de 50 años. Si desaparece o muere, la termita rey segregará feromonas que favorecerán el desarrollo de termitas reinas de reemplazo.

Tipos de termitas

Las termitas son bastante pequeñas, de entre unos 4 milímetros y centímetro y medio de largo.

En España predominan las variedades Reticulitermes banyulensis y Reticulitermes grassel, mayoritariamente en regiones cerca del Mediterráneo la primera y en los demás lugares de la Península la otra.

Las termitas obreras se diferencian de las hormigas que realizan la misma función en que tienen la cintura visiblemente más ancha.

Las termitas aladas pueden pasar por hormigas voladoras, por eso hay que conocer sus diferencias.

Las termitas tienen las antenas rectas; las hormigas; acodadas; las primeras tienen las alas iguales y plegadas las unas sobre las otras y el cuerpo sin divisiones y las segundas los dos pares de alas de tamaño distinto y el abdomen y el tórax de distinta forma.

Además de las subterráneas, en otros climas hay termitas de la madera seca y de la madera húmeda, que se alimentan de restos.

Tipos de termitas

Dónde salen las termitas

Estos insectos comen celulosa, que puede estar contenida en el interior de un edificio incluso si la estructura es de piedra o ladrillo, pues a menudo le queda algo de madera.

También se lanzan a todo lo que esté a ras de suelo:

  • Vallas
  • Pérgolas
  • Pilas de leña
  • Mantillo
  • Soportes
  • Restos de madera enterrado
  • Papeles
  • Cartones
  • Contrachapados

Nada escapa a su apetito. Por eso, es mejor no ponérselo fácil y no dejar nada por el suelo que pueda atraerlas.

Como precisan humedad, algo tan sencillo como una gotera puede formar un criadero. Por ello, hay que revisar con cuidado grifos y canalones que pueden gotear, tuberías bajantes, sótanos poco ventilados y humedad ambiental en general en busca de cualquier fuga por pequeña que sea.

La ventilación es fundamental para asegurarse de que no se forme humedad por ventilación, recurriendo a sistemas de deshumidificación o aire comercial si hace falta.

Cómo detectar termitas

Las plagas de termitas nos dejan bastantes señales de su presencia, aunque no salgan a saludar.

La primera es que la madera que atacan, al golpearla, suena como hueca. Devoran de dentro hacia afuera, dejando siempre algo de corteza como si fuera un envoltorio (y si perforan demasiado, se apresuran a taparlo).

Por culpa de esto se tarda tanto en detectarlas; la voz de alarma suele darse muy tarde, cuando ya se cae alguna viga o marco porque está comido hasta el tuétano.

Si los zócalos se caen al pasar la escoba por ellos o los marcos de la puerta caen al apoyarnos en ellos, también es mala señal, y una de las más comunes.

Si tenemos una plaga de termitas en el hogar, las puertas y ventanas no cierran correctamente, debido al barro que arrastran desde su termitero. A causa de él, la madera se humedece, se hincha y deja de encajar bien con el marco en el que se encuentra.

Como ya se ha dicho, las termitas construyen túneles de barro cuando se ven forzadas a salir al exterior para buscar alimento allí; los apuntalan con saliva y deyecciones. Gracias a ellos pueden desplazarse en la oscuridad. Hay que buscarlos en las zonas bajas o con poca presencia de personas. Al romperlos aparecerán termitas obreras y, si se espera un momento, hormigas soldado.

Además de túneles también pueden aparecer estructuras de tierra en paredes y techos, similares a estalactitas o estalagmitas de las cuevas.

En las paredes de yeso, aparecen ocasionalmente pequeños orificios negros, del tamaño de una cabeza de alfiler. Son restos de una perforación accidental de una termita, que se apresuró a tapar.

La señal extrema es la llamada “enjambrazón”, una aparición de multitud de termitas con alas, en las épocas de reproducción (abril y mayo).

Además de las diferencias morfológicas que ya hemos indicado, las termitas aladas se diferencian de las hormigas en que pierden las alas con rapidez. Deben ser exterminadas de inmediato para que no formen nuevas colonias.

Además de comerse la madera, las termitas también pueden causar daños en la comida, los libros, los muebles, las obras de arte y otros productos almacenados.

Como exterminar termitas

Tratamiento de las termitas

Además de la prevención que apuntábamos, hay diversas maneras de defenderse artificialmente de las termitas.

Se pueden levantar barreras inyectando químicos en el suelo, rodeando el perímetro de la casa, por debajo o en los muros. Esta protección es especialmente efectiva en edificios solitarios que pueden ser rodeados totalmente y, dependiendo de sus características, puede durar de 5 a 10 años.

Otras maneras son utilizar tratamientos para la madera con productos específicos, emplear aislantes de polietileno o un denominado “escudo de termitas”, que consiste en una lámina de metal que protege las estructuras ligeras próximas al suelo.

Los escudos realmente no impedirán el acceso de los insectos voladores, pero lo harán más visible para que pueda ser erradicado.

Es importante recordar que cualquier reforma en la construcción puede modificar o invalidar las protecciones que hayamos tomado, y en particular las tuberías nuevas que instalemos.

Actualmente, se han desarrollado sistemas para detectar a las termitas con acústica.

Otra manera es con “estaciones” de cebo, para que se lo coman y revelen el lugar en el que se encuentran. Una vez localizadas, se puede proceder a alguno de los tratamientos de exterminio.

Control de termitas con el tratamiento tradicional

Una de las plagas más tenaces y complicadas de controlar y eliminar es la de las termitas; es muy complejo y requiere una gran cantidad de trabajo.

Los tratamientos caseros para contener o repeler a otros insectos, como el picudo rojo y procesionaria del pino o las chinches de cama, no son válidos para eliminar termitas; solamente la prevención preventiva de la madera podría ser eficaz en este caso.

Después de que un profesional examine a fondo su vivienda o local de negocio podrá ofrecerle una de las alternativas de exterminios, o en ocasiones ambas, siempre con criterio experto y técnico en función del lugar y de la situación, porque cada problema con las termitas es distinto.

El tratamiento tradicional consiste en depositar directamente el insecticida sobre la madera o alrededor del edificio, cubriéndolo con una capa protectora que mantendrá a raya a las termitas.

Cebos para termitas

Tras conocer su localización, comienza la fase de eliminación de colonias de termitas, dura más o menos un año aproximadamente. Tras ello hay que realizar tareas de seguimiento al menos otros cuatro años más.

Esta técnica consiste en dejar al alcance de las termitas un cebo que las obreras se lo comen y se lo pasan a las demás al encargarse de alimentar a toda la colonia.

Como es cebo de efecto retardado, pueden distribuirlo sin que genere ningún rechazo.

Este veneno, que no daña a los humanos ni estropea el medio ambiente, impide que las termitas segreguen quitina, que es el material del que está compuesto su exoesqueleto. Cuando realizan la siguiente muda, se quedan expuestas y mueren.

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